El dímero D como predictor de episodios trombóticos

J Gen Intern Med. 2021;1-9. doi:10.1007/s11606-021-07017-8

Un nuevo estudio concluye que para mejorar la especificidad del dímero D como predictor de episodios trombóticos venosos en pacientes con COVID-19 deben usarse valores de corte de 1 μg/ml.

Las comorbilidades más frecuentes en los pacientes con episodios de tromboembolismo venoso son la hipertensión (50 por ciento), la dislipidemia (43,3 por ciento), la diabetes mellitus (14,39 por ciento) y el cáncer (10,4 por ciento%), según una nueva investigación de cohorte retrospectiva y observacional basada en datos del Registro SEMI-COVID-19 de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

En el trabajo se ha analizado y determinado cuáles son los valores de corte del marcador sanguíneo dímero D que son útiles para predecir, al ingreso hospitalario de los pacientes COVID-19, el riesgo de eventos trombóticos venosos y guiar a los facultativos en su detección, así como la intensidad de la anticoagulación que debe emplearse durante la estancia en el hospital.

Los resultados de esta investigación, que firman 25 médicos internistas de la SEMI, se publican en el Journal of General Internal Medicine y se han obtenido tras analizar datos de 9.386 pacientes incluidos en dicho registro, de los que el 2,2 por ciento presentaba eventos trombóticos venosos (1,6 por ciento embolia pulmonar, 0,4 por ciento trombosis venosa profunda y 0,2 por ciento ambas). En todos ellos, se analizaron más de 66 variables.

Se observó que los pacientes con este tipo de episodios tenían más prevalencia de taquipnea que aquellos que no tenían estos episodios (42,9 frente a 31,1 por ciento), así como mayor índice de saturación de O2 basal inferior al 93 por ciento (45,4 frente a 33,1 por ciento), mayores valores de dímero D y mayor recuento sanguíneo de plaquetas.

Desde el comienzo de la pandemia muchos estudios han informado sobre anomalías de la coagulación y una mayor incidencia de eventos trombóticos venosos en los pacientes con SARS-CoV-2. También se ha descrito una relación entre el dímero D plasmático superior a 1 μg/ml y la gravedad de la infección, así como con un peor pronóstico.

El diagnóstico de este tipo de episodios en pacientes con COVID-19 supone un desafío para los clínicos porque sus manifestaciones y hallazgos analíticos pueden diagnosticarse erróneamente. El valor de corte habitual del dímero D 0,5 μg/ml puede no ser útil y podría conducir a un sobrediagnóstico y anticoagulación.

La sensibilidad de la prueba

Los datos obtenidos sugieren que el uso de pruebas para detectar trombosis venosa profunda, pueden no ser suficientes para detectar eventos trombóticos venosos en COVID-19. En la población general, el valor del dímero D tiene una alta sensibilidad para los eventos trombóticos venosos, con un valor de corte de 0,5 μg/ml o ajustado por edad.

Dado que los pacientes con COVID-19 suelen tener valores elevados de dímero D debido a la propia infección, se puede esperar una menor especificidad, por lo que es necesario buscar un valor de corte más alto.

Por ello, los investigadores del Registro SEMI-COVID-19 se propusieron realizar este estudio, con el objetivo de determinar el valor de corte óptimo de los umbrales de dímero D plasmático al ingreso para guiar el diagnóstico y el tratamiento de los posibles episodios trombóticos venosos en estos pacientes.

En la investigación, se conformaron dos grupos de pacientes: uno con los pacientes que habían tenido episodios de eventos trombóticos venosos durante la hospitalización y otro con aquellos en los que no se había registrado ningún episodio de estas características.

De los 9.386 pacientes analizados, el 57,1 por ciento eran varones y la mediana de edad fue de 68,4 años. La prevalencia de comorbilidades fue del 16,1 por ciento, medida por el índice de comorbilidad ajustado por edad de Charlson.

Se analizaron diferentes valores de corte de dímero D para su sensibilidad y especificidad en el diagnóstico de los eventos trombóticos, así como los diferentes regímenes de intensidad de anticoagulación con diferentes dosis de heparina de bajo peso molecular (HBPM) y otros fármacos anticoagulantes junto con la mortalidad global en todos los pacientes de la cohorte.

Para los pacientes con valores de dímero D de 3 μg/ml, el grupo que recibió anticoagulación a dosis plena tuvo una mortalidad más baja que los grupos que recibieron anticoagulación menos intensiva. También se debe subrayar que los pacientes con niveles de dímero D entre 2 y 3 μg/ml tuvieron mejores resultados con dosis intermedias de HBPM y aquellos con niveles de dímero D de 2 μg/ml tuvieron una menor mortalidad con dosis profilácticas de HBPM.

Es de destacar que la anticoagulación profiláctica se relacionó con una tasa de mortalidad global más baja en todos los pacientes y en todos los valores de dímero D, con una mortalidad global del 19,2 por ciento en pacientes sin anticoagulación y del 14,6 por ciento en aquellos con HBPM en dosis profilácticas.

La mayoría de los expertos recomiendan la HBPM profiláctica para todos los pacientes con COVID-19. Sin embargo, la anticoagulación a dosis plena no suele recomendarse debido a la falta de evidencia sobre los beneficios clínicos y el riesgo potencial de complicaciones.

En conclusión, para mejorar la especificidad del dímero D como predictor de episodios trombóticos venosos en pacientes con COVID-19 deben usarse valores de corte de 1 μg/ml de dímero D. El estudio también sugiere que valores de dímero D de 3 μg/ml mejoran la especificidad y sensibilidad.

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